|
Bienvenido/a a la octava edición de Código Morsa, la newsletter donde hablamos de geopolítica, economía y ciencia. |
Lo primero, muchas gracias a los más de 25.000 miembros que formáis parte de este proyecto. |
Lo segundo, lo de siempre, pedirte que si este mail te es útil y te aporta valor, se lo reenvíes a una persona que le pueda interesar. Si por el contrario el mail te ha llegado reenviado y te ha gustado, puedes suscribirte aquí. Y por último decirte que si te quieres anunciar aquí, puedes responder a este mismo email y te enviaremos toda la información. |
INFORMACIÓN IMPORTANTE: estamos cambiando de plataforma para enviar newsletters, si quieres seguir recibiendo estos emails, sólo tienes que introducir tu mail en ESTE LINK |
|
En la newsletter de hoy vamos a ver: |
¿Qué diferencia a un país de una nación y de un Estado? Grandes Estados no reconocidos Los distintos niveles de reconocimiento de los Estados La esfera postsoviética y sus Estados de facto Un poco de ciencia… Taiwán y el COVID Y por supuesto… ¡El Kurdistán! ¡Y una recomendación!
|
¿Qué diferencia a un país de una nación y de un Estado? |
Un Estado es la forma jurídica de organizar el poder. Se podría decir que es la “maquinaria”. Se trata de una estructura política que ejerce autoridad sobre un territorio y una población, con instituciones que gobiernan, hacen leyes y administran justicia. Para que funcione plenamente en el sistema internacional, además, necesita cierto grado de reconocimiento por parte de otros Estados, lo que le permite establecer relaciones diplomáticas o formar parte de organismos como las Naciones Unidas. |
Sí la célula es la únidad básica de la vída, el Estado es, en esencia, la unidad básica de la política internacional. |
Una nación, en cambio, no tiene que ver necesariamente con instituciones o fronteras oficiales, sino con identidad. Aquí podríamos comparar a la nación con el “alma”. Es una comunidad de personas que comparten elementos culturales como lengua, historia, tradiciones o una idea común de pertenencia. Puede existir sin un Estado propio, como ocurre con el pueblo kurdo, repartido entre varios países, o puede convivir con otras naciones dentro de un mismo Estado, como sucede con Euskadi o Cataluña en España. |
La nación es, por tanto, una construcción social y cultural, no una estructura legal. |
El término país es mucho más flexible y cotidiano. Se utiliza de forma general para referirse a un territorio. Muchas veces se usa como sinónimo de Estado —cuando hablamos de “países del mundo”— y otras simplemente para describir una región con identidad propia, tenga o no soberanía política. |
Es una palabra útil en el lenguaje común, pero menos precisa desde el punto de vista técnico. |
|
En conclusión: el Estado organiza el poder, la nación define la identidad y el país nombra el territorio de forma más ambigua. Hay naciones sin Estado, Estados con varias naciones y territorios que se consideran países sin ser reconocidos como Estados. |
INFORMACIÓN IMPORTANTE: estamos cambiando de plataforma para enviar newsletters, si quieres seguir recibiendo estos emails, sólo tienes que introducir tu mail en ESTE LINK |
Estados en vías de reconocimiento |
En el mapa del mundo hay una serie de territorios que funcionan como Estados —con gobierno, ejército, fronteras e incluso moneda— pero que, por la razón que sea, no están plenamente reconocidos por la comunidad internacional. Algunos de ellos, no aparecen en la ONU como Estados miembros, no firman tratados en igualdad de condiciones y, en muchos casos, dependen del respaldo de otras potencias para sobrevivir. Sin embargo, su importancia geopolítica es enorme: suelen estar en zonas clave, en conflictos abiertos o en equilibrios regionales muy delicados. Repasemos los más importantes: |
Taiwán. Taiwán es, probablemente, el caso más importante del mundo. Con más de 23 millones de habitantes y una economía altamente desarrollada, es líder global en la fabricación de semiconductores. Funciona como un Estado plenamente operativo, pero China lo considera parte de su territorio y bloquea su reconocimiento internacional. Aun así, su peso económico y tecnológico le permite jugar en la primera división global. |
Kosovo. Kosovo declaró su independencia de Serbia en 2008 y ha sido reconocido por buena parte de Occidente, pero no por países como Rusia, China o España. Su situación, con más de millón y medio de habitentes, sigue siendo uno de los puntos más delicados de los Balcanes, con tensiones recurrentes con Serbia y una importante presencia internacional para garantizar la estabilidad. |
Palestina. Palestina es uno de los casos más conocidos, pero también más complejos. Reconocido por más de 157 países en la actualidad, no tiene el control total sobre su territorio, que además está dividido en dos: Gaza y Cisjordania. Su realidad está marcada por el conflicto con Israel. A nivel internacional, es un actor político reconocido en muchos foros, |
Chipre del Norte. Chipre del Norte surgió tras la intervención militar turca en 1974 y solo es reconocido por Turquía. El resto del mundo lo considera parte de la República de Chipre. Aun así, funciona como un Estado independiente de facto y su situación bloquea en parte la política del Mediterráneo oriental. |
Somalilandia. Somalilandia es uno de los casos más curiosos: se independizó de Somalia en 1991 y desde entonces ha construido un sistema político relativamente estable, sobre todo si lo comparas con Somalia, con elecciones y cierta institucionalidad. Sin embargo, ningún país excepto Israe la reconoce oficialmente, lo que limita su desarrollo internacional. |
|
INFORMACIÓN IMPORTANTE: estamos cambiando de plataforma para enviar newsletters, si quieres seguir recibiendo estos emails, sólo tienes que introducir tu mail en ESTE LINK |
🤔 ¿Cómo de “reconocido” se puede estar? |
No todos los países existen de la misma forma. Más allá del clásico “sí o no”, el reconocimiento internacional funciona como una escala con distintos grados. Y eso genera una clasificación bastante curiosa que ayuda a entender mejor cómo funciona realmente el mundo. |
🌍 Estados plenamente reconocidos. Son los países que forman parte del sistema internacional sin discusión. Tienen reconocimiento prácticamente universal y son miembros de la Naciones Unidas. |
Son 193 Estados miembros de la ONU Tienen plena capacidad diplomática y jurídica No existe debate real sobre su soberanía Ejemplos: Francia, Japón, Brasil
|
👁️ Estados observadores. Son entidades reconocidas como Estados, pero sin membresía plena en la ONU. Su participación internacional es más limitada, aunque tienen presencia diplomática relevante. |
Reconocidos como Estados por gran parte de la comunidad internacional No tienen voto en la ONU Participan en foros internacionales de forma parcial Ejemplos: Vaticano, Palestina
|
⚖️ Estados parcialmente reconocidos. Aquí empieza la zona gris. Son territorios que funcionan como países y han sido reconocidos por muchos Estados, pero no por todos, lo que limita su integración internacional. |
|
Tienen estructuras estatales completas (gobierno, instituciones, control territorial) Reconocimiento internacional desigual Suelen estar vinculados a conflictos o disputas territoriales Ejemplos: Kosovo, Sáhara Occidental, Chipre del Norte
|
🧩 Entidades no reconocidas con estatus especial. Son actores que no encajan del todo en la categoría de Estado, pero que tienen cierto reconocimiento funcional o diplomático en el sistema internacional. |
No son Estados plenamente reconocidos Mantienen relaciones diplomáticas o presencia internacional Pueden participar en organismos o tratados de forma limitada Ejemplo: Orden de Malta
|
🚫 Estados no reconocidos. Son territorios que funcionan como países en la práctica, pero que no están reconocidos (o casi nada) por el resto del mundo. |
Tienen gobierno, ejército y estructuras propias Carecen de reconocimiento internacional significativo Suelen depender de potencias externas Ejemplos: Somalilandia, Transnistria
|
🕳️ Antiguos Estados reconocidos. Hay un caso en los que un territorio fue reconocido como Estado… y dejó de serlo.: Taiwán perdió su asiento en la ONU en 1971. Lo más curioso es que también perdió el asiento en el Consejo de Seguridad, que compartía con las grandes potencias. |
INFORMACIÓN IMPORTANTE: estamos cambiando de plataforma para enviar newsletters, si quieres seguir recibiendo estos emails, sólo tienes que introducir tu mail en ESTE LINK |
🧭 El laboratorio postsoviético: donde los Estados se rompen… pero no desaparecen |
Si hay un lugar del mundo donde los países no reconocidos no son una excepción sino casi una norma, es el espacio postsoviético. Tras la caída de la URSS, muchas fronteras se dibujaron rápidamente sobre antiguos límites administrativos soviéticos… pero esas líneas no siempre coincidían con identidades étnicas, realidades históricas o equilibrios de poder. |
El resultado fue una serie de conflictos en los años 90 que no llegaron a resolverse del todo. En lugar de guerras abiertas permanentes, lo que quedó fueron conflictos congelados: territorios que dejaron de obedecer a sus Estados originales, construyeron estructuras propias… y se quedaron en un limbo internacional que dura hasta hoy. |
Y lo más importante: no son simples anomalías del mapa. Son piezas activas dentro de estrategias geopolíticas mucho más amplias. |
Abjasia. Abjasia es un territorio del Cáucaso Sur, situado a orillas del Mar Negro, que funciona como una república independiente de de facto desde su guerra de secesión con Georgia (1992-1993). Tras disolverse la Unión Soviética, Abjasia se autoproclamó independiente de Georgia en 1992. Rusia reconoció su independencia en 2008, seguida por Venezuela, Nicaragua, Nauru y Osetia del Sur. La comunidad internacional (ONU, Unión Europea) mantiene que es una república autónoma dentro de Georgia. Sin embargo, su viabilidad depende en gran medida de Rusia, que mantiene bases militares y es su principal sostén económico. Además, su ubicación en la costa del mar Negro le da un valor estratégico clave: permite a Moscú reforzar su presencia en una zona donde también operan Turquía y la OTAN. |
Pero más allá de eso, Abjasia tiene una historia peculiar: durante la época soviética fue un destino turístico muy popular, conocido como la “Riviera soviética”, donde veraneaban miles de ciudadanos de la URSS e incluso altos cargos del régimen. Hoy, muchos de esos hoteles y sanatorios siguen en pie, algunos en uso y otros en ruinas, como una especie de cápsula del tiempo de otro mundo que ya no existe. |
 | ✅¿Qué es ABJASIA y por qué es tan IMPORTANTE? |
|
|
Osetia del Sur. Osetia del Sur es un pequeño territorio montañoso del Cáucaso que funciona como república independiente de facto desde los años 90, tras separarse de Georgia en el contexto del colapso soviético. Rusia reconoció su independencia en 2008, aunque la inmensa mayoría de la comunidad internacional la sigue considerando parte de Georgia. Su dependencia de Moscú es total: bases militares, financiación y hasta su administración están profundamente ligadas a Rusia. De hecho, una gran parte de su población tiene pasaporte ruso y el rublo es la moneda de uso habitual. |
Pero hay un detalle curioso que explica bien su historia: el pueblo osetio está dividido en dos. Una parte vive en Osetia del Norte, dentro de Rusia, y otra en el sur, en este territorio. Esta división es el resultado de decisiones administrativas soviéticas que partieron artificialmente a la misma población en dos entidades distintas . Desde entonces, uno de los objetivos recurrentes de Osetia del Sur ha sido reunificarse con la parte rusa. De hecho, en referéndums locales, una gran mayoría ha apoyado esa idea. Es decir, más que querer ser un país independiente, una parte importante de su población aspira directamente a dejar de serlo… para integrarse en otro. |
|
Más que un Estado independiente, funciona como un territorio colchón que limita la capacidad de Georgia para integrarse plenamente en estructuras occidentales. |
Transnistria. Transnistria. Transnistria es una estrecha franja de territorio entre Moldavia y Ucrania que lleva funcionando como un Estado desde principios de los años 90, aunque no esté reconocida por ningún país miembro de la ONU. Tiene gobierno, ejército, moneda propia e incluso fronteras controladas. Pero lo más llamativo es su identidad: Transnistria es, literalmente, una cápsula del tiempo soviética. |
Allí siguen en pie estatuas de Lenin, símbolos comunistas y una estética política que desapareció en casi todo el resto de Europa hace más de 30 años. Sin embargo, bajo esa apariencia congelada, la realidad es más compleja: gran parte de su economía está controlada por redes empresariales vinculadas a Rusia y Ucrania, y el territorio sobrevive gracias al apoyo económico ruso y a un sistema económico bastante opaco |
|
|
Donetsk y Lugansk. República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk muestran una evolución distinta dentro del mismo fenómeno. Surgieron en 2014 como entidades separatistas apoyadas por Rusia, pero en 2022 Moscú dio un paso más: las reconoció y posteriormente anunció su anexión. Para Ucrania y la mayoría de la comunidad internacional siguen siendo territorios ocupados. Aquí el modelo del “Estado no reconocido” se transforma en algo más ambicioso: una herramienta para hacerse con territorios de forma coercitiva. |
|
Estos territorios muestran algo bastante incómodo: el final de la URSS no cerró los conflictos territoriales… simplemente los dejó en pausa. Treinta años después, siguen ahí, condicionando decisiones políticas, frenando integraciones internacionales y sirviendo como puntos de fricción constantes. |
Una nación sin Estado: el Kurdistán |
Ahora bien… hay otro caso que lleva décadas poniendo sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando existe una nación… pero no tiene Estado? |
Los kurdos son, probablemente, el ejemplo más claro. Se trata de un pueblo de más de 30 millones de personas repartido principalmente entre Turquía, Irak, Irán y Siria. Comparten lengua, cultura e historia, pero no tienen un país propio reconocido. Tras la Primera Guerra Mundial hubo intentos de crear un Estado kurdo, pero nunca llegaron a materializarse, y desde entonces su historia ha estado marcada por la fragmentación. |
Aun así, en algunos lugares han logrado construir estructuras que se parecen mucho a un Estado. El caso más claro es el Kurdistán iraquí, que cuenta con su propio parlamento, fuerzas de seguridad y cierto grado de autonomía dentro de Irak. Durante la lucha contra el ISIS, las milicias kurdas fueron clave sobre el terreno, lo que les dio visibilidad internacional y reforzó su posición política. |
En el norte de Siria, los kurdos establecieron una administración autónoma durante la guerra civil. Han desarrollado un modelo político propio con fuerte énfasis en autogobierno local e igualdad de género. Sus milicias fueron clave en la derrota territorial del ISIS y en la actualidad están integrándose poco a poco en el nuevo régimen sirio. |
En Irán, los kurdos forman una minoría importante, concentrada en el oeste del país. No cuentan con autonomía política y han protagonizado muchos episodios de protesta y tensión con el régimen. La actividad política kurda está fuertemente restringida, aunque la identidad cultural se mantiene muy viva. |
Finalmente, Turquía es la región con mayor población kurda, pero también donde el conflicto ha sido más intenso. El Estado turco no reconoce ninguna autonomía kurda y lleva décadas enfrentándose al ya PKK (disuelto en 2025), considerado organización terrorista por Ankara y otros países. A pesar de ello, existe una fuerte identidad kurda y presencia política en el sureste del país. |
|
Y ahí está la clave: los kurdos muestran que, tristemente, tener identidad, territorio e incluso instituciones no siempre es suficiente. Porque, en el sistema internacional, sin reconocimiento externo, puedes ser una nación muy consolidada… y aun así no llegar a ser un Estado. |
Un poco de ciencia… |
Desde Código Morsa defendemos firmemente que la decisión de Estados Unidos y Argentina de abandonar la OMS ha sido un grave error. Las organizaciones supranacionales sanitarias son fundamentales y, aunque durante la pandemia se haya visto erosionada la confianza en ellas, mantener un marco común global basado en el rigor científico debería ser una prioridad. |
Ahora bien… Resulta que alguien que no formaba parte de la OMS lo hizo bastante bien. |
Taiwán está a apenas 130 kilómetros de China continental. Es decir, estaba en una posición de riesgo altísimo cuando empezó a circular el virus en Wuhan. Y resulta que fue en Taiwán, afinales de diciembre de 2019, cuando se lanzó la primera alerta sobre que el personal sanitario en China estaba enfermando. No es que descubriesen el virus, pero reaccionaron muy rápido a la información y actuaron como si el riesgo fuese real antes de su confirmación. |
El problema es que Taiwán no forma parte de la OMS. No porque no tenga sistema sanitario, ni capacidad científica, ni población —tiene más de 23 millones de habitantes—, sino porque China presiona para que no sea tratada como un Estado independiente en organismos internacionales. |
Y aquí hay beef porque, según el gobierno taiwanés, esa advertencia sobre posible transmisión entre humanos no se compartió de forma efectiva con el resto del mundo. Si hacemos memoria, el reconocimiento oficial de la transmisión entre humanos por parte de China no llegó hasta el 20 de enero de 2020. |
Y aquí viene lo interesante desde el punto de vista biológico: a pesar de ese contexto, Taiwán logró contener el virus de forma extremadamente eficaz en las primeras fases. Durante meses, registró cifras muy bajas de contagios y muertes. |
|
¿Cómo lo hicieron?, pues aplicaron una combinación bastante potente de herramientas: |
vigilancia epidemiológica temprana control de fronteras muy rápido integración de bases de datos sanitarias con sistemas digitales rastreo de contactos apoyado en big data comunicación constante con la población
|
La cuestión aquí es que por mucho que la geopolítica pese, las cuestiones sanitarias deberían estar por delante. La inclusión de Taiwán —un país con una sanidad muy avanzada— en la OMS beneficiaría a todo el mundo. De hecho, la Asociación Médica Mundial ha instado a la Organización Mundial de la Salud a reintegrar a Taiwán criticando que no se atendieran las advertencias tempranas durante la pandemia de COVID-19. |
 | ✅¿Por qué hay conflicto entre CHINA y TAIWÁN? | La GUERRA CIVIL CHINA en 10 minutos |
|
|
¡Y una recomendación! |
Si te interesa Oriente Medio y la nación kurda, este libro es una joya. Aborda de una manera muy clara cuales son los principales retos de los kurdos en el mundo y cual es el papel de Turquía, Irán, Irak y Siria. |
INFORMACIÓN IMPORTANTE: estamos cambiando de plataforma para enviar newsletters, si quieres seguir recibiendo estos emails, sólo tienes que introducir tu mail en ESTE LINK |
|